lunes, 28 de noviembre de 2011

EL VOTO, COMO DILEMA ELECTORAL

votar o no votar. Dentro de la opción de no votar, hay la abstención pura y la que algunos electores ensayaron hace un tiempo: abstenerse activamente, anulando su voto en la boleta. Aunque de distinto impacto en la opinión pública, y distinto sentido crítico, abstenerse y anular van al mismo resultado: ambos equivalen a votar por el que gane, a dejar que otros decidan. Dentro de la opción de votar quizá el dilema más significativo es el : voto de conciencia o voto útil. El voto de conciencia es el de la convicción: voto por lo que creo, independientemente del resultado. El voto útil es el voto de la elección práctica: voto por la opción que me parece menos mala entre las que pueden ganar. El voto de conciencia es inobjetable moralmente: cada quien su credo, sin cálculos ni concesiones. El voto útil tiene el ideal vacío, elige entre males con el ánimo de evitar lo que juzga un mal mayor. Casi una tercera parte de los electores, según diversas encuestas, no tiene credo ni convicciones fijas en materia electoral. Se impondrá en ellos la lógica del voto útil, la lógica del mal menor, o la última impresión recibida antes de votar. Pero entre los ciudadanos conscientes de sus preferencias, que son el resto del electorado, los dilemas enunciados empiezan a adquirir cuerpo, y a exigir decisiones. Y eso que las campañas no han empezado.....

No hay comentarios:

Publicar un comentario